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jueves, 21 de abril de 2011

PASIÓN

Una palabra cargada de fuerza. De sentido. De evocaciones. Decimos que hay vidas apasionantes, relaciones apasionadas, crímenes pasionales… Pero estos días, desde la fe… hablamos de la Pasión de Jesús. Pasión que es amor y que es padecimiento de quien ama y por ello se enfrenta a cualquier poder injusto. Contemplar la pasión, en cuadros y pasos, en escenas evangélicas cargadas de dramatismo, es asomarse a un misterio que nos desborda.





El sufrimiento del justo

Se ha explicado de muchas formas.¿Por qué fue así? ¿Estaba escrito? ¿Dios quería sangre?
¡No! La sangre la querían los verdugos, los que no querían el evangelio anunciado por Jesús.
El sufrimiento del justo no nos es tan lejano.
Es la sangre de los inocentes abusados.
Es el dolor de quien se estremece por el mal de otros.

Es el cansancio de quien se esfuerza para intentar construir algo bueno.
Es el vaciamiento de quien va dando la vida, poco a poco, por amor.
Es la duda mordiente de quien da el salto de la fe, cuando callan las certezas.
Es la sensación de fracaso de algunas veces, cuando no acompañan los resultados…

Lo oculto
En un mudo de éxito visible. De titulares y rankings. De fotos vistosas.En un mundo de triunfadores y vedetismo. En un mundo de méritos y medallas, de galardones y vitrinas, de diplomas y reconocimientos… ¿Qué sentido puede tener el fracaso, la derrota, el vaciamiento? ¿Qué sentido puede tener el no saber, no llegar, no conseguir cruzar la meta soñada? La lógica de Dios es sorprendente. Habla con una palabra que parece última pero que no es definitiva. Muestra que el amor que habla más alto es el que se da –hasta el extremo. Que la verdad que libera es la que se proclama en defensa de los bienaventurados, sin dejar que venza el miedo o la prudencia. Que la fe que canta es la que es capaz de soportar la incertidumbre. Misteriosa forma de dar vida.

domingo, 6 de marzo de 2011

¿Qué cosa el miércoles?

Es inicio de marzo.. y la gente no quiere reconocerlo... se fueron las vacaciones, aunque debo reconocerlo, el fin de semana me escapé a la playa (o como decimos los porteños: "bajé" a la playa). De algún modo, aprovechando el "rodaje" de los primeros días de este mes. Han sido dias revolucionados de compras, Chao turistas y bienvenidas mamás llevando a la fuerza a los hijos a comprar el uniforme.
Marzo en realidad siempre ha sido asi, al menos a este lado del mapa.

Venia del centro y en la capilla que está cerca de mi casa, vi pegada una hoja con este "aviso": MIÉRCOLES 09/03, IMPOSICIÓN DE CENIZAS A LAS 19:30 HRS"... Se me pasó por la mente imaginar a los vecinos que pasaron frente del "aviso" y contemplar la impresión que les provocaba leer "miércoles de ceniza"... Los menos adoctrinados habrán dicho: "Qué es esa cuestión???". Los que derrepente se acordaron que este aviso, algo tiene que ver con la Cuaresma dijeron " Los curas cambian a cada rato la Semana Santa, esto pa´puro hacer la colecta de la cajita de cuaresma y sacarle plata a la gente". Las abuelitas que salen a comprar a los negocios del barrio, pensaron de inmediato: "El miércoles guardaré ayuno". Los alumnos de algún colegio de curas o monjas habrán dicho con tono de aburrimiento: "De seguro que cuando entremos el profe de religión nos hará un trabajo preguntando las mismas tonteras de siempre".

En definitiva, me imaginaba cómo esta hoja tan simple podría (puede ser que no) haber pasado desapercibida por tantos vecinos y vecinas que han pasaron estos días fuera de la capilla. El miércoles de ceniza que da marcha a los 40 dias que llamamos cuaresma, puede que pase "desapercibido" para muchos. Hasta esta publicación puede pasar "desapercibida".. ¿A quién hoy por hoy le interesará leer alguna nota titulada "cuaresma"?. Las prédicas de ese dia serán: "Hermanos y hermanas, cambien el corazón, cuaresma es tiempo de ayuno, abstinencia, oración...bla bla bla" Y bien.. para ti, para mí, para esa abuelita, para esos alumnos, para mis vecinos y los tuyos, para los curas y las monjas, ¿De qué nos sirve el miércoles de ceniza? Habia una vez, hace mucho tiempo atrás, unos tipos que se hacian llamar penitentes. Los penitentes cubrían su cabeza de ceniza y se colocaban en las puertas de los lugares públicos para mostrar su arrepentimiento y ganar el aprecio de Dios… Los penitentes buscaban por medio de este gesto convertirse o mostrar su cambio a los demás. Los que se han confesado capaz que de algo les suene el "reza un padre nuestro como penitencia" es decir, "ofrece esto.... realiza esto.... corta aquello..... a cambio de tu arrepentimiento". Y aún hoy la puerta de entrada para los "penitentes modernos" y para nosotros, es el miércoles de ceniza. Y reproducimos, aunque sea de modo simbólico, aquel gesto, mientras se nos dice “conviértete y cree en el evangelio”. Y el sacerdote marca en nuestra frente una cruz. Cuando uno es niño, quizás le parece gracioso, divertido, hasta algo exótico eso de que te tiznen la frente con ceniza. Pero ya no somos niños. ¿Cómo encontrarle un sentido pleno a ese gesto? ¿Qué significado le damos hoy? ¿Qué palabra se nos propone?.

Encontremos
le unas palabras un poco más provocadoras: "Miercoles de..." Llenar el estanque, de liberarse, de dejar niñerias, de atreverse, de aprender a amar sin figurar... Miércoles de convertirse y creer en el Jesús de los Evangelios. Y creer en el evangelio es darle la vuelta a las cuestiones habituales. Creer en la debilidad que se hace fuerte, en la derrota que no tiene la última palabra, en el amor que va más allá de la eficacia y la utilidad, en la palabra que, sin adornos, habla con verdad. Es creer en un Dios crucificable. Y en una humanidad amable. Y eso no es fácil. ¿Qué es, para mi y para ti, creer en el evangelio?. Entonces... hagamos algo, le "echamos cabeza al asunto" y cuando pasemos cerca de cualquier capilla, parroquia, iglesia, me detengo a mirar el aviso.... Hago el compromiso de ir a la hora y ese miércoles entro con el deseo de comenzar la cuaresma viviendo un poco más el estilo de Jesús. 
 
(De: xtonuestropan.blogspot.com)

martes, 21 de diciembre de 2010

¿Quien presta su casa?

El nacimiento de Jesús, en un establo, tiene que ver con una puerta cerrada, con la ciudad llena, con la falta de hospitalidad o de atención de un pueblo, o con la compasión de quien finalmente les deja un techo donde cobijarse.

Es una historia de cara y cruz, de luz y sombra, donde unos se asoman al milagro, y otros ni se dan cuenta de lo que ocurre. Y así sigue siendo la Navidad, un tiempo de contrastes, de posibilidades y de oportunidad.

Así que los que estaban bien guarecidos, bien refugiados, siguieron durmiendo a pierna suelta, y no se enteraron de que, allí, a pocos metros, un niño nacía.
No descubrieron algo admirable en un niño acostado en un pesebre, porque ni siquiera lo vieron. Y eso es, a veces, lo que asusta un poco.

Señor. No quisiera no enterarme de lo que ocurre. No quisiera vivir tan absorto en mi historia, mis preocupaciones y compromisos, mis urgencias e intereses, que pierda la capacidad de estar atento… porque tú pasas, sigues pasando, y viniendo, a nuestras vidas. Así que mantenme los ojos abiertos, los oídos atentos, y el corazón sediento. De ti, de tu evangelio, de la buena noticia…

Tenian un sitio en sus vidas

Los pastores, y los magos, y quizás algún que otro caminante despistado. Los que se echaron al camino, o estaban fuera, y por eso mismo fueron capaces de reconocer a uno de los suyos. Los que no tenían nada que perder, y mucho que esperar. Los que supieron escuchar. Los que dejaron que el amor les guiara. Los que creyeron en las promesas.

Señor, lo curioso es que, aún hoy, en navidad, uno escucha muchos anuncios, homilías, palabras que hablan de Ti y de tu buena noticia. Se canta. Se reza. Se repite. Pero a veces no "llega". Así que esta navidad te pido estar atento a esos anuncios. Aprender a escucharlos como por vez primera. Descubrir su hondura, y su sentido. Te pido que me enciendas los ojos, que me abras las manos, y que me enseñes el camino para llegar al portal donde tú me esperas, acostado en el pesebre.

lunes, 8 de noviembre de 2010

El ángelus (para rezarlo al mediodia)

El Ángelus


V. El Ángel del Señor anunció a María.
Todos: Y concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.
 
V. He aquí la esclava del Señor.
Todos: Hágase en mí según tu palabra.
 
V. Y el Verbo se hizo carne.
Todos: Y habitó entre nosotros.


V: Dios te salve, María llena eres de gracia el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús.
Todos: Santa María, Madre de Dios ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.



V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Todos: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de nuestro Señor Jesucristo



V: Oremos:
Derrama Señor tu gracia sobre nosotros, para que, los que hemos conocido, por el anuncio del Ángel, la encarnación de tu Hijo, lleguemos por su pasión y su cruz, a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Todos:
Amén.

martes, 12 de octubre de 2010

La oración del Angelus



V. El Ángel del Señor anunció a María.
R.
Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve, María... Santa María...

V. He aquí la esclava del Señor.
R. Hágase en mí según tu palabra.
Dios te salve, María... Santa María...

V. Y el Verbo se hizo carne.
R.
Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María... Santa María...

V. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Oremos:
Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos, por su pasión y su cruz, a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.